¿QUE PAPEL JUEGA LA ALIMENTACIÓN EN NUESTRO ESTILO DE VIDA?

Los hábitos alimentarios se pueden describir como patrones rutinarios de consumo alimentario. Se puede definir como la tendencia a elegir y consumir determinados alimentos y a excluir otros. 

Estos hábitos desempeñan el papel de mecanismos de decisión, los cuales organizan y orientan la conducta y el comportamiento alimentario, englobando un conjunto de patrones de conducta rutinarios que rigen nuestro comportamiento alimentario y nos ayuda a entender qué comemos y por qué comemos lo que comemos.

Una nutrición adecuada a nuestras necesidades es uno de los mejores remedios que poseemos para combatir las enfermedades que conlleva el envejecimiento. Pueden ser muchos los factores que lo causan, pero se considera que uno de los mas importantes es la comida.

Alimentarse de manera sana y adecuada a nuestras necesidades es uno de las mejores opciones para proteger, prevenir y mejorar nuestra salud. Para conseguir unos hábitos alimentarios saludables es recomendable llevar a cabo una alimentación variada, incluyendo todos los Macronutrientes (Hidratos de Carbono, Lípidos y Proteínas) y Micronutrientes (Vitaminas y Minerales), que nuestro cuerpo necesita.

La relación entre alimentación y salud ha sido demostrada por multitud de estudios a lo largo del tiempo. Según la OMS, una dieta saludable y adaptada a las necesidades personales, ayuda a protegernos contra enfermedades no transmisibles: Diabetes, Cardiopatías o Cáncer. 

Otros estudios demuestran que una pobreza nutricional, junto con el estrés emocional, falta de sueño y hábitos poco o nada saludables como fumar o realizar poco ejercicio físico, son factores que influyen en una mayor incidencia de los desórdenes de la conducta alimenticia. 

Para planificar una dieta sana no es indispensable tener amplios conocimientos de nutrición. Será necesario con mantener unas sencillas pautas generales, como por ejemplo: llevar una vida activa en la que evitemos el sedentarismo, los ejercicios aeróbicos (como correr, montar en bicicleta o hacer natación) pueden ayudarnos a prevenir enfermedades, bajar de peso y reducir el estrés. 

Otro punto que debemos tener en cuenta es controlar y reducir el consumo de grasas saturadas, azúcares, productos procesados, ultrapocesados, y alcohol, haciendo más hincapié en el consumo de frutas, verduras, legumbres y alimentos ricos en proteína de calidad.